miércoles, 16 de febrero de 2011

La mediación, una mejor solución para resolver los conflictos escolares


Hoy en día nos enfrentamos a una multitud de conflictos entre alumnos en los centros educativos. Éstos tienen que intervenir para resolver los conflictos de la mejor manera posible, intentando satisfacer a todas las personas implicadas.
Para ello existe un método, la mediación, que trata de resolver los conflictos entre dos o más personas mediante una tercera persona imparcial, sin que tenga ninguna relación directa con las personas implicadas ni con el conflicto. La mediación se basa en el diálogo y la colaboración ya que todos deben colaborar para poder resolver el conflicto.
 Esta tercera persona, el mediador, puede ser un profesor, un alumno o incluso un padre. Dicha persona debe mostrar una actitud de escucha activa, mostrar interés por ayudar en el conflicto, tener la habilidad de saber clarificar cuál ha sido el problema. También deben tener la capacidad de resumir con otras palabras la información recogida del conflicto.
La mediación tiene una serie de fases:
a)      Premeditación: aquí es donde se crean las condiciones que facilitarán la mediación.
b)      Presentación de reglas: comienza el proceso de mediación, se dan unas series de reglas a seguir mediante la mediación.
c)       Cuéntame: los implicados dan cada uno su versión de lo ocurrido.
d)      Aclaración del problema: el mediador propone a los implicados ponerse en el lugar de la otra persona, para poder ver el sentimiento del otro e intentar entenderlo.
e)      Proponer situaciones: cada parte propone una solución al problema y el mediador elige soluciones que favorezcan a todas las personas implicadas.
f)       Llegar a un acuerdo: el mediador intenta que los implicados lleguen a un acuerdo y firmen un documento que recoge la información de la mediación y la solución indicando que están de acuerdo.
Una vez terminadas las fases de la mediación, debe haber un seguimiento para ver si todo ocurre como fue acordado en la mediación.

La mediación como método de resolución de conflictos

Entendemos mediación como el método de resolución de conflictos mediante la actuación de un tercero imparcial y ajeno al conflicto (mediador) que ayuda a las partes en disputa, a dialogar sobre sus intereses y encontrar una solución en forma cooperativa.
Este sistema se pone en práctica en aquellos centros que poseen un plan de resolución de conflictos formal. Este proceso de mediación pasa por una serie de etapas antes de llegar a la resolución completa del problema. Estas fases promueven el dialogo entre las personas implicadas.

-          Premediación: en ella se crean las condiciones favorables para la mediación como por ejemplo el lugar donde se va a llevar a cabo y la presentacion de los mediadores y de los implicados.

-          Mediación:
o       Reglas del juego: en esta fase los mediadores y el equipo de mediación presenta el proceso a seguir y crean confianza con los implicados. En ella se explica que el mediador es imparcial y que todo lo que se hable en la sala así como las notas que tomen los mediadores se destruirán terminada la sesión. Se les pide que cada uno hable en su turno sin interrumpir al otro y por supuesto sin insultarse. Después se pasa a la siguiente fase
o       Exposición de los hechos: esta fase es de desahogo en la que cada uno explica el conflicto desde su punto de vista, sus sentimientos, sus sensaciones, lo que le a molestado, como se ha sentido, cómo y por qué ha llegado hasta ese punto el problema, etc.
o       Aclarar el problema: se establecen los puntos de convergencia y de divergencia del problema y cada uno hace un ejercicio de empatía en el que se intenta poner en el lugar del otro, para saber como se ha sentido y poder aclarar el problema.
o       Proponer soluciones: en ella cada implicado intenta proponer soluciones coherentes y realistas al problema para intentar beneficiar a ambas partes.
o       Llegar a un acuerdo: los implicados por voluntad propia firman un documento en el que quedan señaladas las valoraciones de cada implicado y las soluciones que van a llevar a cabo para solucionar el conflicto y que no se vuelva a repetir.
o       Para que el proceso sea productivo y que asegure la resolución completa del conflicto, los mediadores hacen un seguimiento del mismo, reuniéndose de vez en cuando con los afectados y analizando su evolución.


La actuación de los mediadores no es fácil, por ello necesitan una serie de habilidades que van a llevar en practica para ayudar a solucionar el conflicto. Los mediadores se basan en la escucha activa en la se esfuerzan por comprender  lo más matizadamente posible lo que las personas están expresando:
-          Mostrar interés y cordialidad cuando hablan tanto ellos como las partes implicadas para crear confianza y un ambiente favorable.
-          Planificar: permite aclarar lo que han dicho ambas partes, obtener información y ayudar a ver otros puntos de vista.
-          Parafrasear: repetir en palabras propias las principales ideas o pensamientos de la persona que habla.
-          Resumir: agrupar y ordenar la información del que habla tanto en sentimientos como en hechos.
-          Reflejar: indagar sobre los sentimientos que han afectado a la persona que estamos escuchando.
-          Estructurar consiste en establecer un orden.

Es muy importante en la mediación la empatía, es decir, ponerse en el lugar del otro y transmitir los mensajes en primera persona para expresar tus propias experiencias.
La mediación es voluntaria, confidencial y esta basada en el diálogo y en la  colaboración.
La mediación se da en casos de transgresión de las reglas de convivencia, perdida de amistad, situaciones que desagraden o parezcan injustas, etc.

PUBLICADO POR: BELÉN FERNÁNDEZ NAVARRO

Modelos de gestión de la convivencia

Nuevas situaciones sociales en las familias, las instituciones y la comunidad, requieren nuevas estrategias y recursos para poder ser atendidas. Todo esto me ha llevado a preguntarme si es posible prevenir, resolver y transformar las situaciones de conflicto con el fin de generar una convivencia más respetuosa y sana. Las situaciones de conflicto a los que se enfrentan los profesores cada día en las aulas se intentan atajar mediante los llamados: “modelos de resolución de conflictos”, en los que la sociedad asume la necesidad de resolver los problemas a través de vías pacíficas.

Modelo Punitivo
Es considerado como modelo sancionador ya que actúa con un castigo para el agresor.
Este modelo actúa de la siguiente manera: tras el conflicto conflicto, una tercera persona no implicada y con poder suficiente poder para mediar entre los implicados, soluciona el problema a través de un castigo ya sea apertura de expediente, un parte, o en caso extremo con expulsión.
Este modelo de mediación resulta insuficiente ya que, aunque sea el método más rápido para solucionar el conflicto, no se le da la suficiente importancia ni trascendencia. No corrige la conducta del agresor y ello conlleva a que no se resuelva del todo el conflicto. No se evita el trastorno de la victima ya que solo interesa como denunciante y el agresor no se libra de la culpa. La victima se siente insegura, queda en un segundo plano y tiene miedo por las represalias del agresor.
En definitiva, este modelo tan superficial que se practica en la mayoría de los centros proporciona mayor alejamiento entre las personas implicadas ya que no se produce una reconciliación verdadera entre ellas.

Modelo Relacional
En este método la resolución del conflicto entre las partes implicadas, se resuelve por iniciativa propia y a través del dialogo. No se obliga a las partes implicadas a que resuelvan el conflicto de forma forzada, sino que ellas actúan por iniciativa personal; consiguiendo que la restitución de la victima y la liberación del sentimiento de culpabilidad del agresor. En este proceso se da mucha importancia a la PROPIA RESPONSABILIDAD, es decir, no se podría resolver de forma pacifica el problema sin la iniciativa personal de los implicados.

Modelo Integrado

En este modelo el dialogo también es la base de la resolución del conflicto como en el anterior modelo. Sin embargo en este modelo, el centro es más activo en el proceso llevando a cabo un plan de resolución de conflictos establecido más formal. En este modelo hay unas personas especializadas en mediar entre los implicados que llevan a cabo un seguimiento del proceso. Las partes afectadas y los mediadores se reúnen para hablar del problema, hallar soluciones y llevarlas acabo para que no se vuelvan a repetir.

Progresivamente los profesores han ido perdiendo la autoridad de la que antes disfrutaban, hasta el punto de ser ellos mismos los que sufren acoso por parte de los alumnos. La Junta de Galicia esta pensando llevar a cabo una ley que otorgue presunción de veracidad al docente. Pero, ¿es necesario llegar hasta estos extremos para devolver la autoridad de los profesores?
En la misma comunidad autónoma, nos encontramos un centro llamado O Pelouro, basado en el diálogo y el respeto como principal aprendizaje. Esta escuela es democrática y participativa, los niños deciden lo que quieren aprender. No hay imposición, sino refuerzo de conocimiento. El profesor no es un agente de transmisión de contenidos, sino un agente de consenso que escucha a sus alumnos y les aconseja, obligándoles a reflexionar y a utilizar su imaginación. A los alumnos se les ofrece un abanico de ideas y cada uno tiene la libertad de pensar por si mismos.

Bajo mi punto de vista, la escuela debería ser un lugar en el que tanto el docente como el alumno se sientan seguros y presenten una actitud participativa y motivadora ante el aprendizaje. Cada persona es diferente, por ello los conflictos se deberían tratar con diplomacia, basada en el diálogo. El modelo punitivo esta muy alejado de las necesidades que hoy en día presenta la sociedad. Tanto el modelo relacional como el integrado presentan una sociedad que se erige sobre el diálogo y el respeto mutuo, por ello creo que son los modelos que mejor se adecuan a la sociedad actual.
                                                                   
PUBLICADO POR: BELÉN FERNÁNDEZ NAVARRO

martes, 15 de febrero de 2011

¿Decir adiós a los conflictos de una manera sencilla? Ahora es posible.

Día a día, colegios e institutos afrontan diferentes situaciones conflictivas en las aulas. Su objetivo consiste en establecer situaciones, de forma pacífica, que ayuden a superar esos conflictos de tal manera que sea gratificante para las partes involucradas en el problema.


Un buen método para afrontar dichos conflictos es la mediación. La mediación consiste en resolver un problema entre dos o varias personas, con ayuda de una tercera persona imparcial y ajena al conflicto, el mediador. Éste puede ser cualquier persona, como por ejemplo el profesor, el padre, etc.

Los componentes que forman la mediación deben tener en cuenta una serie de habilidades para asegurar su eficacia, éstas son:

- Mostrar interés.
- Escucha activa.
- Empatía.
- Capacidad de resumen.
- Intentar clarificar cuál ha sido el problema.

El proceso de mediación de conflictos está compuesto por fases. Éstas  promueven la comunicación entre las personas implicadas en el conflicto. Son:

1º. Premeditación. Los mediadores cuentan cuál es el problema cada versión, porque están ahí.

2º. Presentación y reglas del juego. Antes de comenzar este proceso,  se presentan los mediadores y las personas implicadas en el problema y se aclaran las reglas a seguir durante la mediación. Las reglas que se marcan son algunas como respetar los turnos de palabra ya que cada uno tiene su turno, sin insultos, entre otras.

3º. Cuéntame. Cada uno de los implicados deberá contar su versión de los hechos.

4º.Aclarar problema. Los mediadores hacen una serie de preguntas a los implicados. También les hacen ponerse en lugar del otro implicado para ver cómo lo ve el otro.

5º. Proponer situaciones. Se produce la llamada búsqueda de soluciones. Cada uno expondrá, bajo su punto de vista, cuál creen que puede ser la solución, con ayuda de los mediadores.

6º. Acuerdo.  Por último, los mediadores intentan que los involucrados en el conflicto lleguen a un acuerdo y, una vez elaborado, éste deberá ser firmado por todos. 


Pero con estas fases el proceso de mediación no acaba. Se debe hacer un seguimiento para ver si ha dado un buen resultado.

La mediación es voluntaria y, además, confidencial.  Está basada en el diálogo y la colaboración.





PUBLICADO POR: LAURA FERNÁNDEZ BUENO.

Mediación de conflictos en los centros educativos.

Cada vez más se está optando por este método de resolución de conflictos en los centros educativos de nuestro país. Se trata de su resolución con la ayuda de un mediador.
La mediación es una forma de resolver conflictos entre dos o más personas con la ayuda de una tercera persona imparcial. Los mediadores pueden ser padres, alumnos, o profesores, pero éstos no son árbitros ni jueces, ya que sólo proponen soluciones, dicen quién tiene la verdad. Regulan el proceso de comunicación entre las partes para que ellas mismas lleguen a un acuerdo, para ello ambos deben colaborar en el proceso.
Para que este proceso se pueda llevar a cabo, se distinguen y se deben dar unas determinadas fases, son las siguientes: “Premediación”, en ella se crean las condiciones para dar paso a la mediación. Después se presentan las reglas de mediación, que darán lugar a la participación. Tras esto, se da una fase llamada “cuéntame”, se trata de una fase de desahogo para las dos partes ya que se exponen las versiones del conflicto. A continuación se pasará a aclarar el problema y se intentan poner en lugar del otro, y se propondrán soluciones al conflicto, evaluando las mejores opciones. La última fase se llama “acuerdo” y trata del acuerdo de ambas partes en escoger una solución, se creará entonces el acuerdo entre ambas y se pondrá en marcha; posteriormente se evaluará esta puesta en marcha para comprobar su efectividad en la resolución del conflicto.
Las habilidades con las que deben contar los mediadores, sean quienes sean son las siguientes: deben implicarse y mostrar una actitud de escucha activa para así esforzarse por comprender lo que las personas expresan, a través de las habilidades, éstos mostrarán interés y harán intervenciones encaminadas a crear buenas relaciones, también clarificarán y ayudarán a ver el conflicto desde otros puntos de vista y obtendrán más información del problema a tratar. Tras esto, se da el proceso de parafrasear, que consiste en decir con otras palabras lo que ha expresado otra persona. Se resumirá el problema agrupando toda la información y se reflejará todo indagando en los sentimientos de la persona que estamos escuchando. Para todo este proceso se debe estructurar el acto comunicativo haciendo intervenciones ordenadas.
Una habilidad importante es ponerse en lugar del otro, esto permite hacer ver que hemos estado escuchando y más tarde repetiremos con otras palabras lo que la otra persona ha dicho así como sus sentimientos expresados. Todo esto se hará a través de mensajes en primera persona facilitando que no sea una comunicación agresiva, haciendo ver lo que le afecta y su deseo personal o propósito a la hora de resolverlo.
La mediación es voluntaria, basada en el diálogo y la colaboración y confidencial. Se da cuando hay problemas del tipo de incumplimiento de normas de convivencia, situaciones injustas, malos tratos, o casos de amistades deterioradas. A través de las fases anteriormente citadas se evita el tradicional uso de la disciplina y la creación de sentimientos negativos para el proceso educativo.
Cristina Gómez-Jareño Martínez. B3

Modelos de gestión de la convivencia y resolución de conflictos.

En los ultimos años, ha aumentado el número de conflictos en nuestras aulas.En los medios de comunicación, es muy común escuchar algún caso de acoso escolar. Esta situación afecta a alumnos y profesores, ya que se da entre alumnos, y también en la relación alumno-profesor.
Para dar solución a este tipo de conflictos, se plantean tres modelos de gestión y resolución en el plano educativo. Se busca con cada uno que el modelo tenga cuantas más posibilidades de éxito. Los tres modelos destacados son los siguentes:

El modelo punitivo.- Actúa aplicando una sanción o corrección como medida principal
Con respecto a la persona que ha sufrido el daño puede suceder que sólo nos interese como denunciante y puede producirse un aumento del sentimiento de indefensión de la “víctima” como consecuencia indirecta del castigo infligido al “agresor”. Con respecto a la relación entre las partes, no se produce una reconciliación entre ellas, y queda sin resolver en profundidad el conflicto: ni se evita adecuadamente el trauma de la víctima, ni la culpa del agresor.
Puede quedar sin resolver en profundidad el conflicto ya que el tema principal que puede estar explicando el conflicto no tiene por qué abordarse, es probable que la persona que haya sufrido el castigo puede manifestar una falta de interés por establecer un diálogo para abordar el conflicto debido a que puede tener la impresión de que el tema se ha cerrado con el castigo.

Modelo relacional e integrado.- En el modelo relacional y en el integrado el poder de la resolución del conflicto se traslada a la relación directa entre las partes. Las partes, por propia iniciativa, buscan la solución a sus problemas de manera que, a través del diálogo, tratan de llegar a la resolución del conflicto. En ambos la víctima puede recibir una restitución
material, inmaterial o moral por parte del agresor, que a su vez libera su culpa. Una ventaja e que la víctima es activa en el proceso.

El modelo integrado, es semejante al modelo relacional, ya que se basa también en el diálogo como pilar fundamental para resolver conflictos. Es importante que se acepte que este
modelo exige contar en el centro con capacidades y estructuras que potencien el diálogo (equipos de mediación, estructuras de participación.)
Con respecto a la persona (o personas) que ha sufrido el daño favorece una reparación directa a la víctima.
Dedica atención a la mejora de la relación entre las partes. El diálogo es una herramienta básica en este modelo.
Plantea un diálogo sincero para que los conflictos puedan ser escuchados y por tanto atendidos y resueltos, dentro de una búsqueda del acuerdo.

Estos enfoques de tratamiento del conflicto pretenden prevenir la aparición de la violencia y también contribuir a incorporar en la cultura de los centros una serie de estrategias pacíficas para la solución de problemas y la toma de decisiones, favoreciendo de esta manera el clima del aula y del centro.
En mi opinión, creo más completo, acertado y conveniente el último de los modelos expuestos, ya que se basa en el diálogo, que es un elemento fundamental para la resolución de un conflicto, también porque ambas partes salen beneficiadas, creando una mejor situación entre ellas, no perjudicando al resto del aula.

Cristina Gómez-Jareño Martínez. B3


¿Mejorar la educación? ¿Cómo?


Actualmente, tenemos un tema muy polémico dentro de los centros escolares. Durante estos últimos años, se ha aumentado la serie de conflictos en las aulas. Es muy común escuchar a diario algún caso de “bulling”, es decir, de acoso escolar. Y como bien sabemos, esta situación no sólo se da en la relación entre alumnos, sino que también se da en la de  alumno-profesor.

Debido a esta situación, que está muy presente día a día, hemos tratado en clase las diferentes formas de resolver esta serie de conflictos.

Tradicionalmente, el modelo de resolución de conflictos que se ha seguido es el punitivo. Éste es considerado como un modelo sancionador ya que actúa con un castigo, como pueden ser los partes, expulsiones, etc. Pero un gran inconveniente de este modelo es que no corrige la conducta del agresor, por tanto, no se resuelve de manera completa el conflicto.
En mi opinión, este modelo es el más común ya que es una forma más rápida y sencilla de “resolver” el conflicto. Pero, yo creo, que este es ineficaz ya que la víctima va a sentir miedo de su agresor.

Sin embargo, en la actualidad, se está tratando de obtener un mejor resultado en cuanto a la resolución de conflictos.
Existen otros dos modelos que se están llevando a la práctica.
- Uno es el relacional, que consiste en la mejora del modelo punitivo ya que éste tiene una multitud de insuficiencias. Se basa principalmente en el diálogo entre las personas involucradas en el conflicto, y por iniciativa propia de cada una de las partes. No se obliga a que resuelvan el conflicto de forma obligatoria, el colegio no actúa de forma pasiva, es decir, es una manera más informal de resolver el conflicto. Rompe totalmente con el castigo.
- Otro, es el modelo integrado, muy semejante al relacional, ya que se basa también en el diálogo como pilar fundamental para resolver conflictos. El centro se involucra más para resolver el conflicto, siguiendo un plan más formal, a través de ciertas personas especializadas en la resolución de conflictos. Se lleva un seguimiento, es decir, los implicados y los mediadores se reúnen para hablar del problema y hallar soluciones, para ponerlas en práctica. El objetivo de esto es que el conflicto no vuelva a suceder.

Estos dos últimos modelos, los hemos podido observar con el caso del centro escolar de Galicia, llamado O Pelouro, que salía en el vídeo.
En el vídeo se ve como en Galicia, una profesora tiene muchos alumnos, todos de diferentes edades, dónde permite que ellos piensen por sí mismos. No existe un modelo castigador en cuanto al modelo de la educación, sino que ésta educa mediante el diálogo, es decir, escucha al niño y le aconseja. Por tanto, cambia la relación entre el profesor y el alumno.

En mi opinión, el modelo que se debería llevar a cabo es el integrado, ya que es una manera de “innovar”. Para la resolución de conflictos es fundamental el diálogo para llegar a una situación satisfactoria para las partes afectadas; y con ello aprender los valores necesarios para el día a día.

PUBLICADO POR: LAURA FERNÁNDEZ BUENO